Mi nombre es Rafu tengo 35 años, estoy casada con Micky, tenemos 3 hijos e hice mi Cursillo de Cristiandad en Octubre de 2013.

Este fin de semana he tenido la suerte de poder volver a la Convivencia de Dirigentes tras la Pandemia, una convivencia que a pesar de estar llena de mascarillas, ha mantenido su esencia, predominando la calidez y alegría que tanto nos caracterizan a los Cursillistas. No han faltado los niños, que además de pasárselo fenomenal juntos, nos han acompañado en algunos momentos. Ha sido precioso ver como todos los dirigentes de la Convivencia nos han ayudado a los padres estresados; nos hemos sentido muy entendidos por parte de otros dirigentes que no tienen hijos pequeños, pero que saben lo importante que es que nuestros hijos participen de estos encuentros y vayan sintiendo como suyo el Movimiento.

Ha sido para mí una oportunidad de descansar en el Señor, de reencontrarme con mi Comunidad, y sobre todo de disfrutar recordando por qué estoy en este movimiento, y qué es lo que se espera de mí como Dirigente.

Además, vuelvo con el compromiso de ser más valiente, de no temer a hablar a mis ambientes sobre mi Fe y mi vida en la Iglesia y de participar más en las iniciativas del Movimiento, que aunque a veces se me hacen complicadas por el momento de vida, son fundamentales para seguir avanzando en mi camino de Fe.

¡De colores!