Toda mi vida he estado cerca del Señor y como mis padres son cursillistas, desde siempre había participado en las cosas del movimiento, pertenecía al grupo de adolescentes y había estado toda mi vida escuchado cosas sobre el cursillo, por lo que no era ningún misterio para mi.

Siempre he visto el Cursillo, como una puerta para pasar del grupo de adolestescentes al de jóvenes y pensaba que me iba a gustar, pero como cualquier otra convivencia de las que había vivido.


Pero ha sido mucho más que eso, he FLIPADO. El Señor me ha hecho comprender que aún no he visto nada y que me queda mucho que ver en una vida a su lado. Y por si fuera poco, he podido vivir todo esto con mi padrino de confirmación, que es también mi hermano.


Solo puedo dar gracias a Dios por que no se cansa de asombrarme, porque siempre me da mucho más de lo que espero y le pido que siga haciendo crecer en mi las ganas de conocerle mas, de seguirle y de que todos le conozcan y le sigan.


De colores 🌈


Ana Gómez, Ultreya de Nuestra Señora de la Visitación.