Durante el medio día de ayer, en un grupo de WhatsApp de jóvenes del movimiento, surgió espontáneamente la iniciativa de rezar. Rezar por varios motivos:

Por el Cursillo, que ahora mismo debería estar celebrándose. Por todo lo que hemos tenido que cancelar: Ultreyas, escuelas, Pascuas… resto de Cursillos del curso…

Pero principalmente por nuestros enfermos. Por los que van saliendo. Por los que ya lo están.

Y de repente toda esta situación que nos rodea, se ha convertido en una oportunidad fantástica para Encontrarse con el Señor.

Y qué mejor manera de encontrarse con Él que acudir a la intercesión de la Madre.

En el Rosario hemos encontrado nuestra mejor baza. Una oración que nos une.

La idea empezó de inmediato. En cuestión de minutos ya estaban los primeros turnos cogidos, así que empezamos a las 13:30 de ayer jueves.

Hubo un momento de duda, ¿llenaremos 48 huecos para rezar un Rosario cada media hora? Pues se llenaron. Y mucha gente se añadió después a rezarlo.

Y así hemos empezado.

Y desde ese momento el Rosario no para de ser rezado por los jóvenes del movimiento.

Cuando uno termina, llama por teléfono al siguiente y empiezan juntos a rezar. Y esto está dando lugar a una preciosa fraternidad. A conversaciones de gran complicidad. A alegría. A esperanza. A unidad.

«La verdad es que está iniciativa surgió en mi corazón porque creí necesario una oración organizada, como lo hemos hecho siempre en Cursillos de Cristiandad y ahora no va a ser menos con lo que estamos viviendo. Para mí que estoy sola en casa viviendo está cuarentena está suponiendo un punto de unión muy fuerte con la comunidad y con los hermanos y no me siento sola» Cati Silva, turno de 14:00

«Desde el cierre de los coles empecé a estar agobiadísima, me costaba bastante ver a Dios en todo esto. Una vez más, la Comunidad me levanta! A mí y a toda mi familia. Hace unas horas he tenido reunión de grupo por Skype y les contaba como mi momento más cercano con el Señor era el rosario de ayer con mis padres siguiendo la inciativa de los jóvenes. Te prometo que todos esos abrazos que no puedo recibir de la gente, los recibí a través de la Virgen. Cuanto más pequeña me siento, más me cuida el Señor! Soy una privilegiada!» Blanca Vida, turno de 16:30

«Este tiempo se planteaba para mi como un tiempo de lucha. Primero por no creerme que iba a pasar, después por no asumir que estaba pasando y por último por no ver al Señor en esto.
Pero es que ¡ESTAMOS EN CUARESMA! Y es un tiempo de espera, de desierto…siempre nos quejamos de que «esta CUARESMA no la hemos vivido bien» y ahora es la oportunidad perfecta para que no sea «una más de muchas otras».
Está siendo precioso ver que la comunidad sigue, ahora que no tenemos contacto directo. Con lo que nos gustan los abrazos, las cervezas y el disfrutar de una buena charla. Pero está siendo un tiempo de conectar con el otro, porque ¿cuándo hemos tenido tanto tiempo? Aprovechémoslo.
Para mi, el momentazo de lo que llevamos de cuarentena (y de cuaresma, porque la verdad que no me estaba enterando de nada) ha sido el Rosario en cadena.
Un Rosario en cadena en el que para que el siguiente empieze, el anterior tiene que llamarle. La Virgen tiene que estar muy contenta.
Todas estas cosas me hacen reafirmar mi amor a este movimiento, a esta comunidad que está SIEMPRE. En todo momento. Y que te levanta. Que rompe puertas y lo que haga falta por ti. Esta comunidad en la que, lo difícil, es no ver al Señor. Esta Cuaresma, seguro que el Señor quiere que le miremos a Él, y no hay excusas porque no hay distracciones. No hay falta de tiempo. No hay falta de lucha. Nunca hemos podido estar tan en comunión con Cristo, ¿nos lo vamos a perder? ¡Yo, ni loca! Mon Mesonero, turno de 3:30

«Ahora fuera coñas. En el futuro se darán rollos hablando de este momento. Hablando de la comunidad en la adversidad, de la Cuaresma más rara y bonita en casi un siglo… estoy flipando, esto es historia de cursillos! Y somos unos privilegiados de vivirla y no de que nos la cuenten» Espe Panizo, turno de 12:00

La idea es seguir mientras dure la situación actual. Rotaremos turnos dos veces por semana, coincidiendo con el cambio de los misterios lunes a miércoles y jueves a domingo.

Cualquiera que se quiera unir a la iniciativa es bienvenido, basta con que escriba a algún joven y se le dará hora.

¡Todos estamos llamados a bombardear el cielo con nuestra oración!

Justo hace un rato hablaba con Cati Silva, cuando me mandaba su testimonio, y bromeábamos sobre cómo aunque seamos ya «los mayores», podemos considerarnos aún con espíritu joven, con iniciativa y con ganas de seguir siendo punta la lanza. Y me respondía con una frase con la que quería cerrar:

Panchi…solo hacemos lo que el Señor nos ha enseñado en Cursillos, con el mismo espíritu de los jóvenes del primer cursillo.

De colores! 🌈

Panchi Diaz-Regañón, turno de 1:30.