El Encuentro Nacional de Responsables de Jóvenes de este año, tuvo como lema “el corazón de cada joven es tierra sagrada” de la encíclica “Christus vivit” del Papa Francisco.El eje principal de este encuentro fue recordar uno de nuestros carismas, el primer anuncio, y más aún en los jóvenes. De ahí la preocupación en cada una de las diócesis acerca de la poca afluencia y compromiso de los jóvenes.

Uno de los puntos fuertes que tenemos, es la comunidad que un recién cursillista se encuentra, una comunidad que recibe con los brazos abiertos y acompaña en su andanza durante su 4º día. Es un punto fuerte, pero no por ello tenemos que acomodarnos, sino seguir caminando y esforzándonos para que cada día seamos mejor comunidad donde cada nuevo y actual cursillista encuentre su sitio en donde caminar hacia Dios.

Se analizó a nivel nacional, qué métodos, herramientas pueden ser de ayuda a la hora de realizar el precursillo a los jóvenes. Para poder ver y estudiar todas estas propuestas, lo primero que se hizo se hizo fue realizar un análisis DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades) del movimiento a la hora de realizar como movimiento el precursillo a los jóvenes.

Las conclusiones de este encuentro fueron que somos parte de la Iglesia diocesana, lo que hace más rico al movimiento, realizar un Encuentro Nacional de Jóvenes en el que tengan cabida jóvenes que aún no han hecho el cursillo y sobre todo que responsables de realizar ese primer anuncio somos todos, cada uno en sus ambientes. ¡De Colores!

Kike Carrasco (Ultreya San Jorge)