Los pasados días 26 y 27 de octubre, un buen grupo de dirigentes del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Madrid hemos tenido la oportunidad de pasar unas jornadas de convivencia en el Hotel Segovia Sierra de Guadarrama.

Ha sido una ocasión enorme de conocernos mejor, de ver cómo el Señor sigue actuando en nuestras vidas, de comprobar que Él sigue siendo fiel.

Hubo lista de espera y desgraciadamente puede que fueras uno de los que se quedó fuera. El año que viene te toca espabilar, ¡no puedes volver a perdértelo! Te paso algunas de las claves que pueden ayudarte a centrar un poco este curso que comienza.

Si, por el contrario, fuiste de los afortunados que estuvimos allí, tal vez pueda ayudarte a bajar a la actividad cotidiana todo lo que tratamos y compartimos. Al final igual hasta te propongo un pequeño compromiso.

“Tus heridas nos han curado”

El lema de este curso presidió en un cartel bien grande la sala de rollos en la que nos concentramos alrededor de 200 cursillistas. Seguro que coincides conmigo en que la Escuela ha escogido un gran lema, que centra bien nuestra esperanza en Jesucristo.

Tenerlo presente estos días y la constante alusión que en los rollos se hizo a él, nos ayuda a interiorizarlo y asumirlo. ¡Qué diferente hará nuestra vida el rezarlo durante este curso!

El liderazgo

Está claro que el dirigente, si quiere transformar sus ambientes debe tener vocación de liderarlos. Y sobre liderazgo trató el primer rollo de la convivencia, brillantemente proclamado por nuestro hermano Eugenio Pérez.

Entre otras cualidades del líder cristiano, pues de eso se trata, nos quedó claro que debe estar firmemente insertado en Cristo por medio de la oración y los Sacramentos. Ser valiente y constante también son buenas adiciones.

Fue, sin embargo, la anécdota de “Paco el churrero” el hombre humilde que tras bendecirlos llevaba churros a la entonces cercana penitenciaría de Vallecas, para tener ocasión de hablar a los presos de Jesús, la que nos dejó claro que para ser líder no hacen falta grandes conocimientos, sino humildad, fe y mucho amor.

Compromiso

Que una joven como Ruti nos hable de compromiso, con tanto convencimiento, demostrando tanta ilusión, transmitiendo tanto es otro de los recuerdos que nos llevamos de esta convivencia. Conscientes siempre de cuál es nuestro compromiso y con quien lo hemos contraído.

Bien es verdad que cuando más se le iluminaron los ojos fue cuando terminó y habló de su reciente compromiso de matrimonio con Luis “Casarruti”. Una excelente pareja, que hará que veamos cosas grandes en este movimiento. Ten muy presente rezar por ellos.

Adoración

Postrarse ante Jesús Eucaristía junto a tus hermanos hubiera sido una experiencia por la que hubiera dado por bien empleado el fin de semana. ¡Cómo se hicieron realidad sus palabras: venid a mí los que estáis cansados y agobiados…!

Caridad

Ya faltaba poco para terminar la Convivencia y Paloma puso la guinda al pastel con su rollo sobre la Caridad. Siguiendo las famosas palabras de San Pablo fue desgranando las características de esta virtud. Me dan escalofríos cuando una hermana, cómo ella, abre su corazón y nos cuenta como el Señor obra en su vida. ¡Pisamos Tierra Sagrada!

Hubo mucho más. Es imposible resumirlo todo en estas pocas palabras. Si no pudiste venir, te perdiste también el impresionante testimonio de los jóvenes misioneros que pasaron un mes de su verano en Perú anunciando el nombre de Dios.

También cómo Paco Sanz colabora en el grupo europeo del Movimiento para que todo funcione como una maquinaria bien engrasada. Sólo puedo decirte que reces para no perdértelo el próximo año. Algunos dirán que fue un momento mágico, a mí más bien me parece que estuvo lleno del Espíritu.

Al mundo…

Terminamos con unas palabras de Pedro, nuestro muy querido consiliario diocesano. Dejó claro el objetivo que debemos perseguir en este curso: unirnos a la lucha por el Reino como caimanes y no camuflarnos con los colores del ambiente como camaleones… Bueno algo así fue… de caimanes y camaleones habló, eso seguro.

Para terminar

Al hilo de las palabras de Pedro te propongo un compromiso, que puedes modular a tu gusto, presentándolo ante el Sagrario. Ya sabes que los “noes” son nuestros y los “síes” del Señor, ¿cuántos ofrecerás en la próxima convivencia? No, no lo pienses ahora, ya te digo… delante del Sagrario.

DE COLORES

Vicente Vida (Ultreya López de Hoyos)

Testimonios

«Querida comunidad! Para mí, esta convivencia ha sido muy especial. Es la primera vez que iba para servir, y el Señor siempre me demuestra que merece la pena confiar y decirle, Sí. Es la convivencia que más me gusta de todas las de cursillos, porque es la única dónde nos juntamos niños, jóvenes, adultos y mayores, y a mí personalmente, me encanta. Somos una comunidad y es en el momento del año que más la vivo y más lo veo. Gracias a estas cosas, me sigo enamorando de cursillos, de los dirigentes que me rodean y de sus vidas. Merece la pena y merece la vida dar la vida sirviendo aquí, en esta pequeña parte de la Iglesia donde Dios me ha puesto por amor».
¡¡¡De colores!!! 🌈

Ros Méndez (Ultreya San Jorge)

«Para un fin de semana que no tengo mucho que estudiar, decido irme a cuidar niños a una convivencia de dirigentes ¡ya me vale! En realidad, sólo me quejo de vicio y por costumbre. El Señor me ha demostrado en muchas ocasiones que cuanto más se da, más se recibe.

Cuando mis hermanos y yo éramos pequeños y mis padres querían ir a una convivencia, una clausura… siempre había alguien dispuesto a cuidar de nosotros. Me gusta mucho pensar que ahora, yo puedo ayudar a qué otros puedan vivir y disfrutar de las distintas actividades del movimiento.

Durante la convivencia mucha gente se me acercaba para decirme que teníamos que estar agotadas de estar tanto tiempo con los niños, pero… a mí me encantan. Los niños son un amor. Aunque es verdad que no es todo felicidad. No mola nada tener que regañar a alguno o tener a un bebé en brazos llorando y no saber qué hacer para tranquilizarle. Pero lo compensa todo y se olvida lo malo cuando ves su cara de felicidad jugando a cualquier tontería.

En esta convivencia me he dado cuenta de cómo quiero que crezca mi familia y también me hace sentir muy agradecida y me hace valorar muchísimo la infancia que me han dado mis padres».

Ana Gómez (Grupo Adolescentes)