“Sólo estando unidos llegaremos a ser santos y apóstoles”

Esta convivencia han sido dos días de encuentro con hermanos de la Comunidad. Aquellos que para mí, muchas veces, son sólo esas caras conocidas que veo en las Clausuras y en la Escuela. Sin embargo, en estos días les he podido poner nombres y también vida. He tenido la oportunidad de poder compartir momentos de decuria y oración, creciendo en caridad y amistad.

Ha sido un momento de Formación, en mayúsculas, a nivel personal pero también en Comunidad. Es precioso descubrir cómo Sebastián, inspirado por el Espíritu Santo en sus reflexiones, nos daba las herramientas para ser líderes, vagones, gotas conmovidas por Dios que golpean a otras, dirigentes y, en definitiva, santos. Porque las cualidades que hemos repasado no son otra cosa que las pautas para irnos conformando con Jesucristo.

Personalmente, el Señor me ha hablado muy claramente, recordándome cuál es mi vocación, la de ser dirigente en este Movimiento, Cursillos de Cristiandad. Que estoy llamada a entregar mi vida y compartirla.

Además he recargado fuerzas apostólicas y he recordado una vez más para qué estamos aquí: para ser santos. Y eso significa salir de mí misma y ser fermento en la masa, testigo de Cristo en mis ambientes, y anuncio vivo del Evangelio. Es un camino en el cual cuento con mis cualidades humanas y sobrenaturales, las cuales a veces olvido poner en práctica. Pero sobre todo olvido que todo lo hace el Señor, que únicamente “me basta su gracia”.

Sé que sola no puedo caminar cerca del Señor porque me pierdo, y necesito mi Comunidad, pero en esta convivencia he aprendido que la santidad genera sinergias y es contagiosa, que tenemos que ser centinelas del fuego apostólico, avivarnos las ganas, y vivir en comunión; crear estrategias para salir al mundo y sembrarlo. Sólo así, estando unidos, llegaremos a ser santos y apóstoles.

Alba Caldero