A Astorga con ilusión

Llevaba varias semanas oyendo hablar del cursillo que se estaba preparando en Astorga y en las Ultreyas se pedía oración con mucha ilusión por esa nueva oportunidad que el Señor nos regalaba a la Comunidad de Cursillos. Así que cuando surgió la idea de plantarnos en la clausura unos cuantos jóvenes no lo dudé, ¡estaba deseando ir!

Un buen madrugón y algo de nieve en la carretera no fueron obstáculo suficiente como para boicotearnos el viaje, así que a eso de las 12 habíamos llegado a Astorga. Buscamos una iglesia en la que hubiera misa cerca y allí nos metimos, sin mucha idea de lo que nos íbamos a encontrar. Y es que lo que parecía que iba a ser una misa más se convirtió en la primera sorpresa del viaje: presidía nada más y nada menos que D. Juan Antonio Menéndez, el Obispo de Astorga. Además del ambiente de alegría que se respiraba en la parroquia por estar acogiendo a su pastor, a la salida vivimos un momento muy especial. El Obispo nos despidió personalmente a cada uno de los que estábamos allí y fue tan cercano y tan cariñoso que hizo que nos sintiéramos como en casa.Astorga_Obispo

La siguiente sorpresa fue la comida. Como gracias a Dios hay cursillistas hasta debajo de una piedra, nos acogió Andrés, ex-miembro de la Ultreya de Cristo Sacerdote, en el restaurante de su hermano. Creo que ha sido una de las veces que más y mejor he comido de toda mi vida. No sabría con qué quedarme pero, si tengo que elegir, los postres me conquistaron. Y la guinda del pastel fue cuando nos íbamos: resulta que es verdad eso de que en la comunidad se comparten los bienes, ¡la cuenta estaba pagada!

Por fin, llegamos a la clausura. Allí estaba, como nos había prometido, el Obispo de Astorga. Nos encontramos a mucha menos gente de la que estamos acostumbrados a ver en Madrid, pero las mismas ganas de ver a esos nuevos cursillistas y de escuchar cómo el Señor había tocado sus vidas. Nosotros bajábamos la media de edad, hasta que llegaron esas 12 personas (¡varios jóvenes nuevos para Cursillos de Astorga!) y empezaron a hablar. Aunque externamente algunas cosas eran diferentes, la ilusión por empezar una vida nueva y la alegría de saberse amados por el Señor, la emoción al hablar y algunas lágrimas… Todo lo que habían vivido era exactamente lo mismo que vivimos aquí y en cualquier cursillo del mundo. Por eso de que éramos jóvenes y que algunos chapurreamos con la guitarra intentamos animar con alguna canción, sin mucho arte pero con muchas ganas. Y disfrutamos muchísimo de todos los testimonios, también de los del equipo y de los de personas que venían de todas las zonas de los alrededores a recibir a los nuevos miembros de la Comunidad.Astorga_Clausura

Para mí fue muy especial vivir esta clausura, la ilusión con la que se había preparado cada detalle y la esperanza que trae que vuelvan a ponerse en marcha cursillos donde parecía que era difícil. Yo me sentí Iglesia, me sentí parte de lo mismo que estaban viviendo ellos: el Señor pasa por nuestras vidas y quiere contar con nosotros, y nosotros queremos responderle que sí, aquí y en Astorga.

Astorga_Loli

Belén Vida Navas

2016-03-15T11:38:46+00:00

2 Comments

  1. M. Carmen Lopez Martinez 14 marzo, 2016 at 19:59 - Reply

    Bravo x nuestros jovenes de Madrid. X su entusiasmo y entrega. Sin duda el Señor y el propio Sebadtian Gayá estaran contentos.

  2. José Luis Villena Madrid 15 marzo, 2016 at 19:29 - Reply

    Me alegra cantidad ver la actividad de jóvenes en Astorga, desde Madrid y siguiendo el Plan de Evangelización veo que ponéis vuestro grano de arena, esta sociedad tiene que conocer a Jesús y hablar con El y empezarán a tener solución los problemas que nos acucian.

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